domingo, 25 de enero de 2015

ultimo reino




Sobre el oscuro banco de almendro,
donde alguna vez
juraron dos amantes
ha muerto un hombre,
herido de amor y de miseria.
Entre el blanco y el negro
de las letras
cuentan que sus sueños
se escaparon
en imposible visión
como un pájaro lento.
Un desconocido más
que huele a restos de incienso
y a un blasfemo amén
que no cumplió
su redentora promesa.
Uno más que no tuvo
dónde asirse
expulsado de las nupcias
con el cielo.
Uno más,
con las venas secas,
y pálidas
yéndose
hacia la sutil
fragancia del abismo.
Estéril salario de los mártires,
que corren por túneles
sembrados de garras
invisibles,
sin ropa y sin aura,
que nacieron sin beatitud
ni condescendencia;
porque hasta los dioses,
necesitan,
desatar sus vientos,
mintiéndonos.

Sue_* RD..2015 ®


(Foto Vadim Stein) 

(Todos los derechos reservados)

viernes, 23 de enero de 2015

inmersión

Immersion

El trueno, entonces, el rugido 

que en mi piel (frágil helecho)
espera aquello hacia lo que divagas
aquello que de mi playa ha partido.
Y que en cada noche
desde el silencio de los mares,
mi voz
lleva hacia ti con el olor de los susurros. 

© Susana Inés Nicolini
Sue_* ® 2015
#SafeCreative

(Imagen GIF)

miércoles, 21 de enero de 2015

ella y el



Ella y el. Sin nombres, porque el nombre es lo primero que duele.
Ella y el. Con las marcas del amor, porque es lo primero  que ríe.
Ella y el. Nombrados por la confusión. Tan juntos. Tan bellos.
Sus nombres se hicieron difíciles de pronunciar.  Ella y el. Como era
difícil separar sus almas.
Ella y el. Hasta la historia se consternó al confundir sus nombres.
Habían sido concebidos como dos partes del mismo hueso. Por eso
sus nombres se confundían en las mentes
y se enredaban en las lenguas.
El dijeron ─ corrigieron Ella
Ella nombraron ─ corrigieron El
Anverso y reverso de una misma piel. Sus nombres se perdieron
en el andar del tiempo.
Al recuerdo le costó desenredarlos.
También a los sucesivos amaneceres en los que
se buscaron.
Si hasta su creador los confundía, una y otra vez,
en cada búsqueda.  Vida con vida. Tiempo con tiempo.
Eternamente.
Nacidos y nombrados para ser dos y uno.
Anverso y reverso de la misma noche en la que hicieron el amor,
allá, dónde aun reinan los ángeles.

Sue_* ® 2015

(Foto: Vadim Stein)

viernes, 16 de enero de 2015

hasta los pájaros

No quiero levantarme de tu verso fecundo
donde acuesto el sueño de seguir en tu alma,
por eso estoy aquí mirando tu paisaje desnudo,
muerta de ansias, sintiéndome una niña
que llega hasta los pájaros
que mira el fuego, sonriendo vagamente
fascinada, con miedo, buscando razones
en éste deseo de espejos
que humedece tu piel y la mía
que seca las bocas de ambos, sabiendo
que la hora más sencilla para amarte es ésta
en que voy por la vida dolida del alba
con tu mar fuera y dentro, latiéndome.

© Susana Inés Nicolini
Sue_*® 2015

jueves, 15 de enero de 2015

del silencio



Aun quedan algunos
propietarios del silencio
mezclados con los ecos
de los que repican al aire
su voz más formidable;
verdades de los ahogados
trágicamente insepultas.
A veces encuentran trincheras
en los muros de sus casas,
dividiendo la mitomanía colectiva
de las sombras anudadas
a las esquinas,
como si vivir fuera
una batalla eterna.
Sorpresa la de éste mundo
del que desconfían los humanos
y en el que las miserias
azotan el horizonte.
Como peregrinos tristes
o al menos, muy cansados,
van los hombres detrás de
sus dioses, alabando
promesas que ya no creen.
Sorpresa de la éste mundo
donde
llorar, reír, es sólo un instante
para los caídos,
para los que noche a noche
rodamos
ente el hades y el olimpo.

© Susana Inés Nicolini
Sue_* ® 2015


(Foto: Vadim Stein) 




miércoles, 14 de enero de 2015

eras Alfonsina



Ibas trémula
con repique soñador
llorando, desfalleciendo.
Murmurabas sílabas de fuego
entre suspiro y temblor.
Ibas como destinada,
a encontrar el relámpago
en ese crepúsculo frío,
inclinada hacia el oleaje,
como bruma, como ajena…

Tu, que traías un sol
nacido en otro universo.
Tu, que copulabas con ángeles.
Tu, que como jardín regado
en mayo, conocías
el caos sublime de
palabras y poemas,
ibas ahora sin pluma y sin aura,
madrugando, con los ojos
muy abiertos y sin escalas posibles.
Yo te vi,
ibas como destinada
hacia la crespa rompiente
hacia el sur de tu duelo
hacia tu más puro silencio.

Como sea, naufragaste
en la nostalgia y el designio.

Era la noche y tal vez
ese mar, como tu único dios,
en ese instante, nunca antes,
supo lo que es llorar.


©Susana Inés Nicolini
Sue_*® 2015
#SafeCreative