jueves, 5 de marzo de 2015

agua de olvido














Déjame respirar por mucho tiempo
el olor de tus cabellos mojados de mar.
Soy un hombre sediento. Necesito
sacudir los recuerdos del aire. 
Ese vértigo.
Ese abismo movedizo que me arrulla en sus pliegues.
Esas miles de lenguas acribillando el espacio.
Quiero fundirme en tu silencio y morirme de certeza.
Turbar la plácida noche y gritar todo lo que oigo
desde el borde de mi piel, mártir de tu adiós.
Reavivar el cadáver. Arrancarlo de la cripta salvaje
y huir contigo en mis brazos, 
para siempre, 
ahora
que la sangre de mis venas no es más que agua de olvido.

©® Susana Inés Nicolini
Foto: Sue_* ® 2015
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