jueves, 20 de febrero de 2014

negra pena, blanca muerte...





Negra pena, blanca muerte
todos los rostros son uno
comidos por la niebla
mujer, hombre, hermanos
que alguna vez
fueron besados por la vida
en esos hábitos torrenciales
del abrazo
del entendido
o de los errores
para perdonarse y comenzar
todo nuevamente
y convertir en bellas
las catástrofes cotidianas
clavando los ojos
en el corazón de las ciudades
de los pueblos,
en sus voces, en sus nombres,
a veces en plegarias
otras en himnos.
Quiero huirme de éstos
modos malditos
de dejar todo en escombros,
como si fuera indispensable
hachar el tiempo
violar al cielo,
empuñar un arma y matar.
Luciferina obstinación
resucitante cada tiempo
que parece una emergencia
de la humanidad imbécil.
Quiero huirme de esto
y para ello sólo sé blandir
el único puñal que conozco
al que llaman Poesía.

©® Susana Inés Nicolini
#SafeCreative

Sue_* 


(Fotografía Ira Bordo)