lunes, 10 de febrero de 2014

esta calle


Con tantos balcones como nidos solos,
y esos pasos que son tan esperados
incógnita de estricta nostalgia
que ellos reviven encarnizadamente.
Allá pájaros. Allá hojas secas.
Un pasado de súbitas rosas
que pasa por mi calle recién anochecida.
Allá nombres desolados.
Aquí un cielo espía que va creciendo
en mi ventana.
Nostalgia estricta de paisaje
de césped mojado
que envenena el cielo de verde,
mientras los gatos se acomodan
a maullar modestos escándalos.
Si me dieran a elegir
me llevaría ésta calle, que es mía,
al otoño, para siempre.