martes, 24 de diciembre de 2013

Noche Buena

Hoy que mi Ciudad me agobia, que me ofrece el sacrificio de mi misma, convocándome a su averno y también a su lujuria. Esta locura -casi indecente- de sentir que la Noche Buena es una arremetida de compras y estridencias. Me siento insensata, lejana, impertinente, por no participar de éste "devore" ni a éstas nupcias inseguras. Soy -quizá- una "rara avis", una penitente... ¡No me gusta la demencia plástica ni el dos por uno! Quisiera que repartamos Paz, amasemos Amor, y nos diéramos muchos abrazos, de los genuinos, de los queridos... Quisiera que los buenos deseos respondan a la franqueza, a los pechos llenos de esperanza, a los brazos repletos de convicciones... Tal vez esté queriendo mucho, acaso sea una idealista. No importa, yo seguiré insistiendo; y como dijo Borges, seguiré pensando que:
"Así voy devolviéndole a Dios unos centavos
del caudal infinito que me pone en las manos"

©®Susana Inés Nicolini