martes, 9 de julio de 2013

Angela Asencio


Un 9 de julio, como hoy, hace dos años, mi Madre partía. En ese día y en los sucesivos, a pesar de mi dolor, entendí que los padres nunca se van del todo. Que se convierten en nosotros mismos, agregando un alma a la que llevamos. Basta sentir ese bálsamo como una caricia, un abrazo en la Eternidad, para darnos cuenta que la Vida es una sucesión y que el Amor auténtico, como bien indica la etimología de la palabra, es "falta de muerte". Quienes hemos incorporado ese sentimiento y conocimiento, nos sentimos en Gracia. Y como toda experiencia espiritual no es controlable... simplemente es certeza.
¡Te amo mamá!

(RNPI Susana Inés Nicolini)