sábado, 25 de agosto de 2012

sólo por ésta noche





Igual que quien visita por segunda vez
la escena del crimen
así pasea la imaginación
por el ángulo sobreviviente de las mesas.

Con discreción se buscan rastros
como si de verdad hubiera acontecido
algún crimen.
Todo está en orden, se dice,
aunque éste es el lugar donde la espera se comete
ferozmente fiel a un cigarrillo.

Pero la muerte no está en éste lugar de tazas
ni en ésta aldea de sillas iguales y anónimas,
ni es ésta tropa de caras como de otro planeta
porque no fueron testigos.
Lo que se bebe es el silencio ocupando un
espacio demasiado amplio,
y ése sí es el lugar donde la encuentras.

Van transformándose esos rostros de
desdichas ignoradas
hasta alcanzar el cargo de verdugos.
Se medita en silencio: ¿es amor o es miedo?
Entonces emerge lentamente dividiendo el crepúsculo
la estampa temible de un espectro.
Atemoriza oírlo,
la voz peleada con la vida:

-recuerdas tu reputación de reina solitaria,
y sin embargo, de tu Lancelot, que ya duerme
lejano, nadie, ni tú, valuó
 el amor que amortajó su cuerpo-

Siniestro el velo de vocablos que se aquieta,
helado, cuando el diálogo culmina.

Trona limpia la fila de tazas en la barra,
se invierten sillas y la gente acarrea
los aromas de las voces.

La ilusión se demora sobre las huellas
de los pasos; de un ser real sólo
queda la niebla de alguien que no estuvo
en ésta silla vacía,
y que se ha fugado del espanto,
al menos
sólo por ésta noche.


©® Susana Inés Nicolini
Todos los derechos reservados

viernes, 24 de agosto de 2012

ahora


Hermano Corazón ¿qué debo hacer ahora? A un costado de mi alma brilla la piedra de jade, la voz de las adulaciones, muertos los pájaros del cielo abierto, de los veranos... de los inviernos. Llena la experiencia de lunas y de soles. De palabras que ya no suenan como antes y que nunca volverán a sonar igual. Sin embargo los sueños aun están en la colmena. Y son gatos, y son lobos, y son águilas...
Hermano Corazón ¿qué debo hacer ahora? Ahora que dejé de entender lo que es amar.

©® Susana Inés Nicolini
(Todos los derechos reservados)




lunes, 13 de agosto de 2012

duda





"No existe una duda peor que la que se siente cuando todos los demás coinciden en una certeza; porque es una duda que empuja hacia la soledad"

©® Susana Inés Nicolini

sábado, 4 de agosto de 2012

Cante

Foto: Stamatis GR

Saladamente caen las horas
espiraladas, tristes y bruscas,
en obituarios cotidianos,
cuando los nocturnos clavos
del recuerdo miran atrás
para saberte,
hueca angustia del verbo
sentir,
porque están yéndote

y yo aun no llego.



©® Susana Inés Nicolini 


Nota: éste pequeño poema fue realizado durante un intercambio, entre escritores, en mi Facebook, casi en un juego, y  no se sabe bien cómo "desapareció". Por supuesto están hechos todos los registros de propiedad intelectual que marca la Ley, y además, con ésta publicación dejo testimonio de ello.