viernes, 16 de julio de 2010

amor viejo

A mis padres, hace mucho...


Acaso, por ésta primavera


que se ha escurrido
se nos quedaron los días
atrapados en los nudillos.
La memoria se aferró
a la carne taciturna,
y con las canas
se nos pintó el otoño;
pero tu aun me recorres
con las manos, por los surcos
que la vida en mí olvidó,
y yo, para decir te quiero
me trepo hasta tus ojos,
todavía.
Nos fue ganando la costumbre
y la confianza se atrincheró
en la almohada,
pero tu sigues recordando
que fui flor en quien
te recostaste,
y yo, con ese conocido afán,
te camino con caricias,
todavía.
Ahora que llegamos al futuro
tal vez algo del pasado
se nos quedó perdido.
Y en éste permiso de huellas,
recuerdos y matices,
aquel proyecto de afecto
se ha cumplido,
amándonos hasta hoy
como si aquello…


como si aquello...
fuera
una promesa
todavia